EL DIOS RA ADORADOR DE CHANEL

Unir la historia y el presente, siempre es un ejercicio de lo más interesante y revelador.

Si este ejercicio lo realiza un icono de la historia de la moda, como es la casa CHANEL y su capitán, Karl Lagerfeld, te aseguro que cualquier «It Girl»quedaría fascinada.

Métiers d’art collection es el cuento con el que CHANEL une los hitos de su historia. La artesanía y el savoir faire de la Alta Costura de París, con la visión cosmopolita y moderna de Nueva York. Una ciudad que puso a CHANEL en el punto de mira internacional.

Y, como no podía ser menos, una puesta en escena magnifica: The Metropolitan Museum of Art of New York abre sus puertas a esta fiesta a donde se rinde tributo a la artesanía y a su preservación.

Homenajeando y valorizando el trabajo de los expertos artesanos y mirando siempre hacia el futuro y la innovación. Una celebración que invita a abrazar emociones, arte y diseño.

Nueva York marcó el inicio de la era dorada de Chanel. Según palabras del propio Kaiser, esta ciudad siempre ha simbolizado para la firma la metáfora de lograr cualquier sueño.

Así, en esta Métiers d’Arts, esta celebración a la herencia artesanal, las artes y los sueños, se materializa en una fascinación personal de Karl Lagerfeld hacia la civilización egipcia.

Una cultura que ha sabido transportar CHANEL hacia el siglo XXI, dotándola de siluetas puras, geométricas y modernas, bañadas en bordados delicados realizados por las manos expertas. Las geometrías, dibujos y colores se posan en las prendas respetando la herencia dejada por el arte egipcio. Un trabajo el cual es imposible agotarse de admirar, imaginando cómo han debido trabajar los bordadores de las Maison Montex y Lesage, junto con la ayuda gráfica de la Maison Lemarié.

Al igual que en la cultura egipcia, esta colección venera los rayos dorados del dios RA, los cuales bañan todas las piezas, incluyendo todo tipo de accesorios, calzado, bolsos, joyería y maquillaje.

La simbología egipcia, el cocodrilo, el escarabajo, la pirámide se pasean de la mano de Cleopatras reinventadas.

Lo que más ha llamado la atención de esta apasionada profesional de la moda ha sido lo arriesgado de los looks al alejarse de la típica imagen que podemos tener de CHANEL. Creo que ahí es a donde se aprecia el esfuerzo que las grandes firmas están realizando por adaptarse a las nuevas “tribus fashionistas”. Conseguir enamorar a un mercado del lujo cada vez más dinámico, con una dependencia «in crescendo» de las nuevas tecnologías y con unas nuevas necesidades. De ahí la incorporación de diseños y looks más urbanos, adaptados al dinamismo de los millenials. Sin duda, el esfuerzo volcado en la parte de accesorios es también cada vez más notable. No olvidemos que sus ventas financian y alimentan la cuenta de resultados, a la par que permiten que el número de clientes puedan al menos lucir algo emblemático -ya sea un bolso, unas gafas o el último rouge labial de la firma-.

Y toda esta adaptación hacia los nuevos tiempos, se realiza sin olvidar la magia generada por las manos artesanas y el savoir faire excepcional de CHANEL.